martes, 17 de noviembre de 2009

5- El trabajo interno: La cuetión mental y emocional

Empecemos por lo sutil, de menos a más. Vamos a intentar acercarnos a la causa original, al desequilibrio más pequeño que se refleja en los niveles más superficiales. En cada uno de estos apartados intentaremos presentar también algunas técnicas de sanación a cada nivel.

A propósito de esta división en distintos planos, tenemos muy clara su interconexión cuando hablamos de determinada actitud que se refleja en un aspecto físico concreto, pero no hay tanta información respecto a lo que sucede en los niveles sutiles cuando trabajamos sólo la parte física. En mi escasa experiencia personal he comprobado cómo al reeducar el cuerpo físico aparecen una especie de “flashes” a niveles más profundos que nos invitan a seguir trabajando a nivel interno. El problema es que la cuestión es más delicada en este punto y las informaciones difieren mucho, por lo cual el camino a seguir será una decisión personal e intuitiva.

La cuestión mental y emocional
Hemos comentado la relación de los ojos con el hígado, y la de éste con las emociones. Entendemos que, por lógica, hablamos de la visión física y de la visión que tenemos de nuestro alrededor a nivel emocional; es decir, nuestra forma de mirar.

Encontramos en este escrito, por ejemplo, la etiología de los problemas de la vista desde las primeras etapas de la vida:

- El astigmatismo se relaciona a la dificultad de encontrar un punto de referencia visual estable (que no puede ser otra cosa que el rostro de la madre) en los primeros días de vida.

- La miopía tiene origen en una interferencia en el momento de la lactancia. Si la lactancia no es materna, o termina demasiado rápido, si es un hecho mecánico sin participación de la madre, si falta el contacto visual y hay una interferencia en la transmisión de amor, podemos esperar que la miopía se desarrolle. (…)

Lo mismo pasa si la madre es incapaz de expresar amor a través de los ojos, siendo inexpresivos, o si los tiene detrás de anteojos, que es lo que les pasa a casi todas las madres miopes! He aquí una manera de transmisión hereditaria (pero no genética) de la miopía.

- La hipermetropía la define como el miedo a lo desconocido de frente a estímulos visuales poco confortantes, que aparece alrededor del noveno mes de vida, cuando se adquiere la capacidad de orientar la mirada y mover la cabeza.

- La presbicia se enlaza con aprender a caminar demasiado pronto, saltando las fases intermedias.

Si la cuestión emocional nos marca desde tan temprano difícilmente podremos prevenirla. Sin embargo hay otras teorías que buscan el origen en la propia experiencia a lo largo de los años, como es el caso de la autora Louise L.Hay, quien afirma que “somos en un cien por ciento responsables de todas nuestras experiencias y cada uno de nuestros pensamientos está creando nuestro futuro”. Hay hace un cuadro donde establece el problema y la posible causa.



Louise L.Hay propone crearnos un nuevo modelo mental a partir del siguiente pensamiento: “Soy libre y miro libremente hacia delante porque la vida es eterna y está llena de alegría. Veo con los ojos del amor, soy creativo y hablo con amor”.

Como esta autora muchos otros exponen otras causas emocionales, aunque suelen coincidir bastante, ya que en general se pueden entender como metáforas. Basta con describir la patología. Benjamin, por ejemplo, relata un caso concreto: “Como mayor parte de los miopes, es muy nerviosa, siempre está preocupada por algo, es muy dada a la introspección y le gusta mucho soñar despierta”.

Si bien es cierto que con la voluntad de superar este factor emocional tenemos una gran parte ganada, los antiguos bloqueos emocionales suelen dejar huellas profundas, y en esos casos podemos recurrir a terapias de desbloqueo como la Osteopatía Bioenergética Celular, hipnosis, Constelaciones familiares, etc.

También pueden ser de gran ayuda las esencias florales. Las flores de Bach, muy útiles en problemas físicos y estados emocionales, serán diagnosticadas según cada caso. Algunas esencias efectivas son la lobelia, cuando es un problema derivado de un mal funcionamiento hepático, o la flor de azúcar, la lavanda, la zanahoria o la acacia para afecciones de la vista en general.