domingo, 22 de noviembre de 2009

Los ojos como reflejo de los órganos internos según Andreas Moritz

Cuando los ojos han perdido su brillo y lustre natural: Esto indica que ambos hígado y riñones están congestionados y no se puede filtrar la sangre correctamente. La sangre “sucia”, cargada con toxinas y productos de desecho es más pesada y lenta que la sangre limpia. La sangre gruesa reduce la circulación y reduce el suministro de oxígeno y nutrientes a las células y órganos, incluyendo los ojos. Si esta condición persiste, las células se deterioraran e inevitablemente envejecerán o se morirán. Las células de los ojos y el cerebro se ven particularmente afectadas porque la sangre tiene que luchar contra la gravedad para alcanzarles. La mayoría de los problemas de visión son el resultado directo o indirecto de la capacidad disminuida de limpieza sanguínea en el hígado y los riñones. La sangre limpia y rica en nutrientes de un hígado saludable y eficiente puede fluir fácilmente y alimentar los tejidos del ojo de una mejor manera, por lo tanto mejorando la mayoría de los problemas oculares.

Cuando el color de la piel debajo de los ojos es amarillento: Esto indica que el hígado y la vesícula están sobre-activos. Un color oscuro y hasta negro en la misma área es el resultado del agotamiento de los riñones, vejiga y órganos reproductivos como consecuencia de un viejo problema en el sistema digestivo. Un color pálido o grisáceo aparece cuando los riñones y ocasionalmente los pulmones tienen un funcionamiento defectuoso debido al mal drenaje linfático de estos órganos. También el sistema endocrino pudiera estar afectado.

Cuando hay bolsas rellenas de agua debajo de los párpados inferiores: Estas se forman debido a la congestión de los órganos digestivos y excretores, los cuales afectan el adecuado drenaje linfático del área de la cabeza. Si estas bolsas son crónicas y contienen grasa, esto indica hacia la presencia de inflamación, quistes y potenciales tumores en la vejiga, los ovarios, las trompas de Falopio, el útero y la próstata.

Cuando una nube blanquecina cubre la pupila del ojo: Esta nube consiste principalmente de mucosa y partículas de proteínas en descomposición. Esto indica el desarrollo de cataratas a consecuencia de un pobre y duradero desempeño hepático y digestivo.

Cuando hay enrojecimiento constante en la parte blanca del ojo: Esta condición es causada por capilares salientes, lo que indica enfermedades en las funciones circulatorias y respiratorias. Los parches de mucosa blanca/amarilla en lo blanco del ojo muestran que el cuerpo esta acumulando cantidades anormales de sustancias grasas porque el hígado y la vesícula han acumulado grandes cantidades de cálculos biliares. Cuando esto sucede, hay una tendencia a desarrollar quistes y tumores benignos y malignos.

Cuando una gruesa línea blanca cubre partes de la periferia del iris, especialmente la parte inferior: Esto indica la acumulación de grandes cantidades de colesterol en sistema circulatorio sanguíneo. También hay severa congestión y retención de grasas en el sistema linfático.

Información extraída del libro La limpieza hepática y de la vesícula, de Andreas Moritz.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy interesante!