martes, 21 de septiembre de 2010

¿Por qué el estrés emocional puede afectarnos a la visión?

El estrés es una situación de gran exigencia orgánica que puede afectar el organismo de diferentes maneras. En relación con la visión, cuando esta situación se extiende en el tiempo, es decir, es permanente, se puede producir un estado conocido como fatiga visual, que torna borrosa la visión por la pérdida de foco. Se trata de una alteración común, y el paciente comienza a notar una pérdida transitoria de la visión. ¿Por qué sucede? ¿Qué cuestiones emocionales pueden explicar esta pérdida de visión?

- Una explicación es que miramos hacia dentro, a nuestro interior, nos exploramos, intentamos entendernos y justificarnos, y nos olvidamos más de lo que nos rodea. Sería equiparable a una mirada en blanco.

- Por otro lado, si una situación nos sobrepasa podemos dejar de verla, hacer como si no existiera. Lo podemos comparar con una visión poco detallista.

Esto no quiere decir que esta relación siempre funcione así. Cada persona tiene sus puntos débiles, y en situaciones de estrés, éstos son los primeros en dejar de funcionar correctamente.

Aunque no son soluciones, podemos echar mano de los remedios que hemos ido citando para minimizar las consecuencias del estrés en los ojos. Poner, por ejemplo, dos bolsitas de infusión (de manzanilla, de té verde) ya frías sobre los párpados cerrados, o bien dos rodajas de pepino. Si sentimos un calor excesivo en la cabeza, tal vez acompañado de cefalea o migraña, podemos hacer un baño caliente de pies de unos quince minutos, finalizando con un chorro de agua fría.